No tengo motivos para estar mal, y hoy, me he dado cuenta de que la felicidad no atiende a razones. Por eso hoy estoy tan bien. Me apetece reír y disfrutar, sin motivo alguno. Sólo soy, y quiero seguir siendo feliz, porque es el mejor estado en el que se puede encontrar una persona y porque me encanta. Una sonrisa, si es sincera dice mucho más que las palabras de la mayoría de las personas. Con lo de cosas tan bonitas que se pueden decir y no somos capaces de dejar que nuestras palabras fluyan… Ciertamente, no me importa, pues una carcajada, cuando sale del alma, es lo más bonito que se puede escuchar.
martes, 11 de enero de 2011
Influencias, ¿qué haríamos sin ellas?
A mí, como al resto de la gente me gusta ser única. Tener algo especial que me identifique del resto de la gente. Un poco complicado teniendo en cuenta lo grande que es el mundo y, sabiendo que somos tan pequeños, tan poca cosa... Pero aún así nos sentimos superiores. Qué irónico, ¿no crees?
Me pregunto por qué seremos tan dependientes. No podemos vivir sin el cariño. Muchas veces llegamos a desearlo tanto que acabamos sufriendo más de lo necesario cuando este falta...
domingo, 9 de enero de 2011
Cada cosa en su lugar.
¿Dónde guardo los recuerdos cuando ya no caben más? Mi memoria está repleta de recuerdos sin más. Me planteo olvidarlos, dejar los malos atrás. Con ellos me hice fuerte, sin ellos ahora viviré. Esta es una nueva etapa, de entre tantas que me quedan por vivir. Espero ser feliz, al menos lo voy a intentar. Tropecé mil veces en el pasado, y muchas más me quedan por caer, pero hoy me siento segura de que en la misma piedra no caeré. Sé que todo cambia, y yo con el tiempo también, pero a partir de hoy segura caminaré. Confianza no me falta, no sé quien la ha entrado en mí, pero me gusta su compañía, espero que se quede aquí.
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